¿Por qué soy la peor compañía para el cine?



"Nuestro invento no es para venderlo. Puede ser explotado algún tiempo
 como una curiosidad científica, pero no tiene ningún interés comercial". 
                                                                                                                                          Antoine Lumiére


El cine comercial tiene uno o dos milagros por año. Si no estás del todo seguro de que sea este un caso, preferiría no acompañarte. Pero cuando gana el sistema (o la soledad), y yo ya estoy en el shopping viendo una película, la pregunta que acompaña el arrepentimiento es si realmente todos en EE.UU hablan de lo boluda que yo puedo llegar a ser.  
Me imagino que dirán los productores cuando nos encajan tantos clichés sin parar.¿Pensarán que la peli es eso que compramos para pasar el rato mientras comemos el pochoclo? A juzgar por el precio de ambos, yo creo que sí.

¿Por qué me subestiman y me ponen música de SUSPENSO cuando uno de los dos ya está por tomarse el avión o casarse con otro, y entonces el protagonista decide ir a recuperarlo tomándose un taxi justo en medio de un embotellamiento?

Si estoy con alguien intento poner cara de: “Posta, nunca sospeché que iban a terminar juntos” pero la mayoría de las veces no me sale y me quedo sola porque no me vuelven a invitar.

Sufro mucho, créanme. No se disfruta ser tan jodida. Pero es que una vez que abrí los ojos y descubrí que podemos ver y disfrutar de una variedad de planos y relatos más auténticos, sin tantas direcciones preestablecidas, situaciones típicas y finales cantados, no me sale la cara de sorprendida cuando el enemigo de la protagonista, después de haberle librado una guerra de una hora y media... ¡le pide matrimonio!

Si alguno puede llegar a acusarme de que estoy celosa de Jennifer Aniston o la rubia que nos toque, desde ya les aclaro que no me molesta que la gente se case y sea feliz al menos en las películas. Pero nunca, nunca jamás a costa de subestimar mi capacidad de comprensión.